13 DE MAIO DE 2010

13 DE MAIO DE 2010
13 DE MAIO DE 2010: GRAZAS!!!

NOTICIAS DA SAÚDE (EUROPA PRESS)

NOVAS DA SAÚDE

NOTICIAS GALIZA



NOVAS DE GALIZA:





20 abr 2011

El gasto farmacéutico baja un 13,6% en marzo en Galicia

Aumentan las recetas facturadas un 3,4%


El desembolso medio por receta cae en 16,5 euros en la Comunidad gallega, por encima de la media nacional

 

Europa Press


El gasto farmacéutico se redujo en un 13,61 por ciento en Galicia el pasado mes de marzo con respecto al mismo mes de 2010, situándose en los 72.947.367 euros, lo que supone un descenso interanual del 4,11 por ciento, según los datos sobre gasto por receta oficial remitidos a la Dirección General de Farmacia y Productos Sanitarios del Ministerio de Sanidad por las comunidades autónomas.
   En cuanto al número de las recetas facturadas, éste aumentó un 3,46 por ciento en Galicia, hasta las 5.858.034 prescripciones el mes pasado, lo que sitúa el acumulado interanual en una subida del 2,82 por ciento.
   Por su parte, el gasto medio por receta ha caído en 16,5 euros en Galicia el mes pasado respecto al mismo periodo del año anterior, por encima de la media nacional (-15,73%), al pasar de los 14,91 a los 12,45 euros.
   En España, el desembolso en farmacia bajó un 12,68 por ciento el pasado marzo respecto al mismo mes del año anterior, situándose en los 978.696.162 euros, lo que hizo que el crecimiento interanual experimentara un descenso del 5,77 por ciento,
   El gasto medio por receta del pasado marzo bajó un 15,73 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, por lo que el crecimiento interanual del gasto medio por receta descendió un 8,59 por ciento.
   Por su parte, el número de recetas facturadas en marzo --un total de 86.309.698-- creció un 3,62 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, lo que sitúa el aumento interanual en el 3,09 por ciento.

COMUNIDADES
   Por comunidades autónomas, las que más redujeron el gasto son Aragón (-18,81%), La Rioja (-16,06%), Castilla La Mancha (-14,88%), y Cantabria (-14,11%). Por el contrario, las que menos descenso han conseguido son Ceuta (-2,19%), Baleares (-5,56%), Murcia (-7,22%) y Navarra (-7,37%). No obstante, todas las autonomías presentan un descenso en esta cifra de gasto.
   Sanidad destaca el dato mensual de Galicia (-13,61%), está "al nivel de otras comunidades como Canarias, Cataluña, Extremadura, Comunidad Valenciana y Madrid". "En los tres primeros meses de 2011 Galicia ha logrado un ahorro de 29 millones de euros (12,10%). El nivel más alto de ahorro lo ha conseguido gracias a la nueva orden de precios y sin la aplicación del catálogo gallego", indicaron.
   Para el ministerio de Leire Pajín, el nuevo descenso del gasto farmacéutico experimentado en el mes de marzo demuestra que continúa "la tendencia descendente fruto de las medidas adoptadas por el Gobierno para reducir el gasto público en materia farmacéutica".
   "No en vano --resaltan--, el ejercicio 2010 se cerró con un descenso del gasto farmacéutico interanual del 2,36 por ciento, cuando al inicio de la anterior legislatura crecía por encima del 10 por ciento", señala.
   El pasado 1 de junio entraron en vigor las deducciones del 7,5 por ciento --el 4% en el caso de los medicamentos huérfanos-- aplicadas a los medicamentos que se han dispensado con cargo a fondos públicos no siendo genéricos ni estando afectados por el sistema de precios de referencia.
   Asimismo, el pasado 1 de julio entraron en vigor los nuevos precios de los genéricos acordados por el Real Decreto-ley 4/2010 de 26 de marzo. El 1 de agosto también entraron en vigor los nuevos precios de los productos sanitarios con una rebaja del 7,5 por ciento con carácter general y del 20 por ciento en el caso de los absorbentes para la incontinencia de orina.


  

O 54,5% dos fogares galegos recorreu en 2008 á sanidade privada

Europa Press


El 54,5 por ciento de los hogares gallegos recurrió de alguna forma en 2008 al pago de bienes y servicios sanitarios privados, y gastó, de media, 916,4 euros, según datos de la Encuesta de condiciones de vida de las familias realizada por el Instituto Galego de Estatística (IGE).    El gasto más frecuente, dentro de los sanitarios, es el recurso a consultas médicas fuera de la sanidad pública, que utilizaron en 2008 el 32,4 por ciento de los hogares gallegos. Éste es también, en términos anuales, el concepto menos costoso dentro de los bienes y servicios médicos, con un coste medio de 395,2 euros en 2008.
   Casi tan frecuente, y empleado por un 31,4 por ciento de los hogares, es la compra de bienes sanitarios, como prótesis, gafas o audífonos, según consta en el estudio. En este concepto, los hogares desembolsaron 428,2 euros de media. Asimismo, un 11,8 por ciento de los hogares recurrió a servicios médicos privados, con un desembolso por término medio de 1.356,6 euros.
   Además, el 8 por ciento de los hogares gallegos recurrió a seguros médicos privados, que tienen, en la Comunidad gallega, un coste medio de 959,4 euros anuales.
   Por otra parte, las rentas altas recurren más a servicios sanitarios privados y realizan un desembolso mayor. Así, mientras en los hogares con ingresos inferiores o iguales a 1.000 euros mensuales sólo optan por la sanidad privada en el 34,8 por ciento de los casos, con un importe medio anual de 577 euros, en aquellos que perciben más de 4.000 euros mensuales el porcentaje asciende al 77,1 por ciento y el gasto medio a 1.500 euros anuales.

EDUCACIÓN
   Según el IGE, tres de cada diez hogares gallegos realizan algún gasto en educación, un ámbito al que dedican 1.943 euros anuales de media. La cifra aumenta en el 8,7 por ciento de los hogares que destinan parte de su capital a financiar estudios superiores: dedican 3.750 euros/año a este concepto.
   El importe asciende a 3.303,5 euros por alumno, de los que la educación se lleva 2.364 si el estudiante tiene que costearse este concepto. Por su parte, el gasto medio en educación no superior desciende hasta los 1.083,3 euros anuales, y el gasto por estudiante fue de 794,6 euros.
   En cuanto a la concurrencia a los diversos tipos de centro, el 72,2 por ciento de los hogares gallegos sólo gasta en centros públicos, el 21,8 por ciento lo hace en concertados y el 3,4 por ciento en privados. El 2,6 restante tiene gastos en centros de varias titularidades.
ECONOMÍA
   El 52,3 por ciento de los hogares gallegos ha manifestado a los entrevistadores del IGE que los gastos mensuales (pago de hipoteca o de alquiler, agua, luz y comunidad, devolución de préstamos) suponen "una carga pesada". El 43,9 opina que constituyen una "carga razonable" y sólo el 3,8 por ciento cree que los gastos mensuales no son una carga apreciable.  De media, el coste mensual del agua corriente en un hogar gallego es de 15 euros y el de la electricidad, de 40.
   En cuanto a la morosidad, el 96,6 por ciento de los hogares gallegos no ha declarado retrasos en el pago de ningún recibo. El 6,3 por ciento de los que tienen alquiler, sin embargo, admiten haberse atrasado en el pago del arriendo.
   En relación a otro tipo de gasto, el IGE recoge que el 13,4 por ciento de los hogares gallegos realizaron aportaciones a organizaciones no gubernamentales (ONGs), por un valor medio al término del año de 205,3 euros; el 9,6 por ciento compraron productos ecológicos; y el seis por ciento, productos de comercio justo.

El gasto medio de las familias gallegas en la sanidad privada asciende a 916 euros anuales  (Redacción Médica)

 

19 abr 2011

Una sanidad cada vez más privada

Los tres hospitales que Aguirre está construyendo los gestionan empresas - La crisis ha impedido cumplir los compromisos electorales de la legislatura - En Galicia se sigue el mismo camino.

La espera diagnóstica máxima de 40 días no se ha puesto en marcha
El Ejecutivo ha inaugurado 13 de los 55 centros de salud prometidos
Aguirre asegura que no aplicará el copago mientras sea presidenta
Sanidad ha renunciado a construir el hospital de Carabanchel

El País


Esperanza Aguirre no esconde su predilección por la colaboración entre el sector público y el privado. Todo lo contrario. Además, lo ha demostrado con hechos, poniendo en práctica esa filosofía en todas las parcelas en las que ha tenido ocasión de hacerlo. Solo así se entiende cómo ha podido cambiar tanto el panorama de la sanidad pública madrileña en solo ocho años. Cuando Aguirre llegó a la presidencia de la región encontró una veintena de hospitales de gestión enteramente pública. La Administración se encargaba de contratar a médicos y enfermeras y también a celadores y administrativos. Pero el modelo sanitario ha dado un vuelco: hoy, uno de cada cuatro hospitales es de gestión privada, total o parcialmente. Y se sigue ahondando en el modelo, ya que los tres hospitales actualmente en obras (Collado Villalba, Móstoles y Torrejón) estarán gestionados solo por empresas.

Durante esta legislatura se ha privatizado el sistema de citas médicas -el Gobierno pagará 400 millones en cuatro años por la gestión de un centro de llamadas de citaciones de las que antes se ocupaban empleados públicos- y los análisis clínicos de más de un millón de madrileños, lo que se tradujo en el cierre de tres laboratorios públicos. Los nuevos hospitales funcionarán como el de Valdemoro, la traslación a Madrid del modelo Alzira valenciano. Alzira inauguró en 1999 el primer centro público gestionado por una empresa bajo concesión administrativa, la misma fórmula de las autopistas de peaje. El sector privado construye, equipa y contrata al personal, y la Administración le paga un canon anual por la atención sanitaria de sus ciudadanos. Es decir, se desentiende de la gestión directa.
Esos tres hospitales que empiezan a tomar forma en polvorientos descampados ejemplifican las dificultades que ha tenido Aguirre esta legislatura para cumplir sus compromisos. De hecho, las grandes promesas electorales se han quedado en eso, en promesas. Construiré cuatro hospitales nuevos, dijo. No solo no ha podido inaugurar ninguno antes de la campaña, sino que ha tenido que rebajar expectativas. Ha renunciado al cuarto, el de Carabanchel, en los terrenos de la antigua cárcel, y a cambio ha firmado un acuerdo con Defensa para el uso civil del hospital militar Gómez Ulla. Un parche, le afean los vecinos de Carabanchel y Latina, los dos distritos más populosos de la capital, que hasta ahora tenían que desplazarse entre cinco y siete kilómetros para ir al Clínico o al 12 de Octubre.
Aguirre prometió también 55 nuevos centros de salud, pero a los pocos meses esa cifra dejó de aparecer en los actos públicos y discursos oficiales. Según el cálculo de este periódico -la Consejería de Sanidad no proporcionó el dato-, solo ha inaugurado 13, algunos pagados por el Plan E y casi todos sustituciones de edificios que se habían quedado obsoletos. La atención primaria ha sufrido los rigores de la crisis. Pese a ser la puerta de entrada al sistema, la que resuelve el 90% de los problemas de salud, su presupuesto ha caído año a año. En 2011 sus recursos disminuyen un 0,78% con respecto al año anterior, mientras el presupuesto sanitario global crece un 0,66%. La comparación con lo que aumenta el gasto en conciertos con clínicas privadas también deja claro por dónde van los tiros. La asistencia externalizada sube un 5,7%.
Los 420 centros de salud han vivido en los últimos meses muchos cambios derivados también de una promesa electoral: la libertad de elección en sanidad. Un éxito, según repite el consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, pero un quebradero de cabeza para los profesionales sanitarios, que han visto cómo la decisión que lleva aparejada, el área única, ha aumentado la saturación, la burocracia y el abuso por parte de algunos ciudadanos. El Gobierno de Aguirre aprobó la ley con la oposición unánime de los profesionales, los partidos políticos y los sindicatos.
En el balance de las promesas electorales hay mucho más en el debe que en el haber. Aguirre se comprometió a limitar la lista de espera diagnóstica a un máximo de 40 días (15 en caso de enfermedad grave, como el cáncer), del mismo modo que en los comicios de 2003 prometió -y lo consiguió de manera oficial, pero utilizando tretas para contabilizar a los enfermos en espera que provocaron que el Ministerio de Sanidad expulsara a Madrid del cómputo nacional- reducir la espera quirúrgica a 30. Con la legislatura ya terminada, la espera para una cita con el especialista o para realizarse una prueba es muy variable y no se ha fijado ningún máximo. Sanidad asegura que la media de espera para pruebas y consultas es de 21,5 días. Cuando se hizo la promesa, la Consejería de Sanidad aseguró que para conseguirlo haría falta "el esfuerzo inestimable de los profesionales sanitarios y no sanitarios" y "un refuerzo presupuestario". Ahí debe de estar la clave.
Pese a las restricciones presupuestarias, Aguirre insiste en que, mientras ella sea presidenta, no implantará el copago en la sanidad madrileña. Los socialistas aseguran que lo tiene en su "agenda oculta". El convencimiento, o la sospecha, parte sobre todo de un informe elaborado por la Consejería de Sanidad que propone limitar o excluir prestaciones, como las comidas en los hospitales, las tiras reactivas para diabéticos y las muletas. También el copago. El texto analiza 23 prestaciones que "podrían ser potencialmente limitadas o excluidas en el futuro". Sanidad tuvo que admitir que lo habían realizado sus técnicos, pero dijo que no era "oficial".
Hasta dónde llevará Aguirre, en caso de repetir en Sol, la colaboración público-privada está por ver. Un paso más podría ser ceder los centros de salud a los hospitales de gestión privada de los que dependen. Ya ocurre en Valencia. Ser inquilina en sus propios hospitales le permite a la Administración construir varios a la vez -Aguirre levantó siete-, porque son las empresas las que ponen el dinero. A cambio, debe pagar un canon anual durante 30 o más años. Al final, ¿salen los hospitales más caros o más baratos al ciudadano, que es, en realidad, el que paga con sus impuestos?
Estudios recientes publicados en Reino Unido, con experiencia en la construcción y gestión privada de hospitales, han demostrado que acaban saliendo más caros que si los hubiera construido el Estado. Hace unos meses el Ministerio de Economía británico desveló los pagos a las empresas de todos los hospitales construidos mediante PFI (iniciativa de financiación privada). El diario The Guardian tomó el Saint James (Leeds) como ejemplo: cuando acabe la concesión, se habrá pagado cinco veces el precio original de su construcción.
Aguirre defiende que la gestión privada es más eficiente. Imposible comprobarlo a partir de los escasos datos que se divulgan. Existe un sistema de penalizaciones a las empresas si no cumplen con lo pactado. Sanidad asegura que en 2010 restó dinero del canon -poco, añade- a todas ellas. La calidad del servicio fue "elevada". Los cánones de los siete hospitales construidos a la vez en 2008 cuestan 138 millones de euros.

El reto de la informática

Las dos grandes apuestas informáticas de esta legislatura para la sanidad madrileña seguirán siendo retos en la próxima. Ni el nuevo sistema de gestión clínica AP-Madrid -que se está instalando progresivamente en los 420 centros de salud de la región- ni mucho menos la receta electrónica están en marcha. Sanidad lleva gastados millones de euros (al menos, 8,7) en versiones sucesivas de una aplicación que ha dado muchos problemas y que buena parte de los profesionales rechazan. La receta electrónica, por su parte, parece el cuento de nunca acabar. Acumula cuatro años de retraso.
La e-receta, que está demostrando ser el modo más eficaz para aligerar la carga burocrática de los médicos y disminuir el número de visitas de los enfermos, era inminente en 2007, cuando el entonces consejero de Sanidad, Manuel Lamela, presentó el proyecto de prueba piloto a un mes de las elecciones autonómicas. Dijo que "tras la evaluación de los resultados del proyecto piloto y el ajuste de las aplicaciones" llegaría "la implantación progresiva de la receta electrónica en toda la región a lo largo del año 2007".
En 2011 nada se sabe de la receta en Madrid, pese a que muchas comunidades ya la tienen (el 60% de las recetas en Cataluña ya son electrónicas). La Consejería de Sanidad no respondió cuando este periódico preguntó en qué punto está su implantación o si hay algún plan piloto en marcha.
También está pendiente la nueva aplicación que se usará en la red de centros de salud, AP-Madrid. Solo el 40% de los centros y el 67% de los consultorios locales están funcionando con ella. A diferencia del actual, este sistema está centralizado en una única base de datos que permite consultar los historiales desde cualquier parte. Los profesionales han tenido que aguantar caídas prolongadas del sistema y todo tipo de fallos que se han ido solucionando, pero que aún no permiten llevar la aplicación al 100% de la Red.

 

La sanidad madrileña


El Foro Español de Pacientes reclama una gestión transparente de las listas de espera

Europa Press


El Foro Español de Pacientes ha reclamado a los partidos políticos una gestión transparente de las listas de espera quirúrgicas, pruebas diagnósticas y consultas externas, con motivo de los comicios municipales y autonómicos en 13 comunidades que tendrán lugar el 22 de mayo.
   Presidido por Albert Jovell, el foro ha pedido a todos los partidos políticos que incluyan en sus programas una política transparente también respecto a los compromisos de demora y garantías de plazos de ejecución de las citadas listas.
   El foro reclama que los políticos expliciten su modelo de sistema sanitario y que planteen acciones específicas que promuevan la democratización de los servicios de salud mediante la participación de los profesionales.
   Para el foro, es necesaria la instauración de un modelo de tarjeta sanitaria que incluya la historia clínica electrónica del paciente y que se realice un estudio económico sobre las externalidades positivas del sistema sanitario para que éste no sea visto sólo como un coste.
   Por otra parte, ha pedido un compromiso de que se van a cumplir las acciones del programa sanitario, siendo así leales a la ciudadanía a la que solicitan su voto.

Las farmacias catalanas prevén despedir a casi 3.000 trabajadores

Europa Press



Las farmacias catalanas prevén despedir a entre 2.000 y 3.000 trabajadores por el recorte de 1.000 millones de euros del presupuesto sanitario dictado por la Generalitat, según ha estimado el presidente del Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Catalunya, Jordi de Dalmases.
   En declaraciones a Europa Press, De Dalmases ha advertido de que las 3.065 farmacias que hay en Catalunya, y que emplean a 12.000 trabajadores, podrían prescindir de una media de un trabajador para afrontar una nueva reducción de su facturación, también teniendo en cuenta que un 7 por ciento de las farmacias tienen una "viabilidad económica comprometida".
   "La farmacia ya ha cumplido con creces" con el cometido de recortar, ha asegurado De Dalmases, recordando los efectos de las últimas órdenes ministeriales en el sector.
    De hecho, las farmacias catalanas han registrado este mes de marzo una reducción del 11,96 por ciento de la factura de fármacos, pese a que el número de recetas ha continuado creciendo un 2,07 por ciento.
   De Dalmases, ha considerado que con este dato histórico se ha superado en dos puntos el objetivo de reducción del gasto marcado en el 10 por ciento para mantener el sistema sanitario en el contexto actual de crisis.
   Las últimas cifras sobre la facturación en fármacos también sitúan el precio medio de la receta en Catalunya --en 10,89 euros-- entre los más bajos de España, junto con Madrid y Andalucía, y por debajo de la media estatal, que en diciembre era de 12,29 euros, un 9,65 por ciento menos que el año anterior.
   De Dalmases ha constatado que las repercusiones de las medidas económicas sanitarias adoptadas el último año han comportado una reducción de la rentabilidad de las farmacias del 25 por ciento y ha provocado que el 7 por ciento de las farmacias, 3.000 en todo el Estado no lleguen a cobrar el sueldo mínimo de un farmacéutico.
   Por ello, el también presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona ha aseverado que "las farmacias catalanas ya han hecho el esfuerzo que se está pidiendo al sector".
   Sobre el proyecto de los fármacos monodosis, ha señalado que han empezado a llegar a "cuentagotas" en los establecimientos catalanes, y se ha mostrado escéptico sobre que el plan del Gobierno central llegue a ahorrar partidas millonarias.

  

18 abr 2011

Os recortes na sanidade (Por Pablo Vaamonde García)

Galicia Hoxe



Cando o PP ocupou o poder na Xunta, no ano 2009, realizou unha brusca paralización das melloras que se tiñan impulsado nos catro anos previos en materia sanitaria. Situaron como xerenta do Sergas unha persoa procedente da sanidade privada e fixeron un discurso monocorde baseado en só dous argumentos: a sostibilidade do sistema está en risco, cómpre reducir o gasto.
A crise económica foi a escusa para levar a cabo un profundo recorte na sanidade pública. Baixaron os orzamentos sanitarios por primeira vez na historia autonómica, anularon o Plan de Mellora de Atención Primaria, rebaixaron a actividade de tarde nos hospitais e reduciron á metade os investimentos en innovación tecnolóxica e renovación dos centros sanitarios. Ao mesmo tempo foron fabricando espazos de negocio privado a expensas do orzamento público, utilizando nesta ocasión o financiamento e xestión privada da construción dos hospitais. Os defensores da sanidade pública uniron as súas forzas en dezaseis plataformas (integradas todas en SOS Sanidade Pública) que teñen impulsado manifestacións multitudinarias en diversas localidades.
Cando a dereita catalá, capitaneada por Artur Mas, recuperou o poder na Generalitat utilizou, no terreo sanitario, os mesmos argumentos e semellante estratexia. Nomearon conselleiro a Boi Ruíz, presidente da patronal hospitalaria e defensor da sanidade privada e do copago. As primeiras medidas non tardaron en chegar. Recortaron o gasto na sanidade pública en 1.000 millóns (un 10% respecto do 2010); os hospitais van perder entre 1.000 e 2.000 camas e un número indeterminado de quirófanos; máis de 5.000 traballadores poden perder o emprego, segundo os sindicatos. Nestes días pasados houbo protestas: milleiros de persoas saíron á rúa por entender que se está a poñer en risco o futuro da sanidade, a educación e os servizos sociais, os piares do estado do benestar.
Trinta entidades da sociedade civil asinaron un manifesto (¡Basta de recortes!) e preparan unha mobilización masiva para maio pois entenden que detrás destes recortes hai unha estratexia deseñada para dar maior entrada a actores privados no sistema público. A dereita sempre ten claro o obxectivo. O que lles preocupa non é garantir os servizos. O que de verdade importa é o negocio. Como decía El Roto nunha viñeta: "¡Baixarémosvos os salarios, quitarémosvos dereitos, levarémos a pasta e aínda nos votaredes!"..

Los recortes que vienen

El Mundo


Revuelo en Barcelona estos últimos días. Atascos gigantescos y plazas colapsadas por los manifestantes que protestan por los drásticos recortes sanitarios impuestos por la Generalitat. Con lo que hay no hay forma de llegar a fin de mes y para que no haya hecatombe se tiene que racionalizar a toda costa. De momento, en otras autonomías –que están en parecida situación a Cataluña– el debate se evita. Con las elecciones a sólo unas semanas, los políticos miran para otro lado. Pero, gane quien gane, después del 22M todos tendrán que hablar y afrontar la peor situación financiera que vive la sanidad pública en su historia. La ceguera intencionada de nuestros dirigentes ante una crisis que ya estaba emplazada, las dádivas populistas y la torpeza para ajustar en su día los gastos más superfluos empiezan a dañar seriamente las joyas de la corona del estado del bienestar: sanidad y educación.
Para que nuestro sistema no pase del piropo al responso o de la complacencia a la mediocridad, los políticos y la sociedad civil tienen que reaccionar. Para salvar los muebles hace falta un pacto sanitario de gran envergadura. Similar, cuando menos, al que se consiguió en Toledo con las pensiones. Un pacto que aproveche oportunidades y sinergias. Un pacto que exija compromiso y profesionalidad. Un pacto que potencie alianzas y en el que lo público siga siendo sagrado pero en el que los proveedores de servicios se rijan por las normas de la competitividad y la excelencia. Sin demagogias ni maniqueísmos peligrosos. Juramentándose que con la salud no se puede jugar y que la sanidad sólo se puede gestionar de una manera: bien. El resto son matices. Lo que hay que dejar claro es que el barco tiene una vía de agua importante que hay que contener. Si se hunde habremos retrocedido medio siglo. Entonces, vaya legado que vamos a dejar.

  

17 abr 2011

La plataforma sanitaria tendrá un debate con los candidatos de Monforte el 25

El Progreso


La plataforma en defensa de la sanidad pública de Monforte anunció que el debate sobre la situación sanitaria del sur lucense con los candidatos a la alcaldía se celebrará el próximo día 25, a partir de las ocho y media de la tarde, en la casa de la cultura.
Desde el colectivo dudan de que la cabeza de lista del PP, Julia Rodríguez, acuda a la convocatoria, toda vez que, aseguraron, «retrasou por tres veces unha xuntanza programada con nós para falar deste tema», por lo que le ofrecieron reunirse con ella a cualquier hora del día antes del debate público «para aclararlle moitas cousas que descoñece, sobre todo relacionadas co funcionamento do hospital».
La plataforma aprovechó la ocasión para recordar algunas de sus demandas, como contar con más especialistas y modernos aparatos de diagnóstico en el centro sanitario monfortino.

16 abr 2011

Balance de 2 anos de goberno: Farjas inicia mandato privatizando centros e segue firme co catálogo

La Voz de Galicia

Unha aposta segura para o presidente da Xunta, Alberto Núñez Feijóo. Pilar Farjas (Samper de Calanda, Teruel, 1959) chegou hai dous anos á Consellería de Sanidade cunha dilata experiencia en xestión sanitaria nos gobernos de Manuel Fraga e José María Aznar. E seguiu afondando nesa liña; tanto, que xestión eficiente e sustentabilidade do sistema sanitario se converteron nas dúas grandes consignas dun departamento que comezou a lexislatura privatizando hospitais e chega ao seu ecuador cunha lei de racionalización do gasto farmacéutico paralizada polo Tribunal Constitucional (TC).
O discurso da eficiencia xustificou nestes dous anos unha política sanitaria moi contestada. Aplicouse aos recursos humanos para eliminar complementos retributivos aos traballadores, como o de exclusividade, ou as chamadas peonadas, horas extraordinarias destinadas a operacións de tarde, que foron reimplantalas logo cuns criterios denunciados por opacos e desiguais, ante o aumento da lista de espera, especialmente a non estrutural.
No ámbito das infraestruturas, Sanidade se vendeu outro gran modelo de xestión, o de concesión administrativa, que converteu a esta Administración nunha das que xerou máis descontento social. Reactivou as plataformas en defensa da sanidade pública e desatou mobilizacións contra a privatización do sistema de saúde nas cidades e comarcas galegas. O punto álxido foi a manifestación de Santiago, en marzo do pasado ano, que xuntou a unhas 15.000 persoas na Praza da Quintana, así como as de Vigo, a onde acudiron, segundo os organizadores, ata 50.000.
A conselleira, que asegura que con capital privado se “constrúen hospitais en tres anos”, comezou aplicando este modelo en Vigo, onde o bipartito tiña previsto construír o novo hospital cun custe de 300 millóns a través de Sociedade Pública de Investimentos (SPI). Con menos camas, hoxe levantar ao edificio suporá o mesmo gasto, pero, mediante un canon anual de 71 millóns os galegos pagarán en 20 anos máis de 1.400 millóns por un centro hospitalario que, durante esas dúas décadas. xestionará a empresa concesionaria –cos beneficios que iso lle reporte–, mentres o Sergas subministrará o persoal sanitario.

UN MODELO CON SELO POPULAR
A pesar de que chamada iniciativa de financiamento privada (FPI, nas súas siglas en inglés) multiplica por catro, segundo os expertos, o custe da infraestruturas hospitalarias, Farjas recoolleu o modelo de comunidades como Valencia, onde empezou, e Madrid, na que Esperanza Aguirre se serviu del para abrir sete hospitais nunha única lexislatura e outros catro na seguinte, cun enorme rédito electoral. En Galicia, a Xunta executará deste xeito o novo hospital de Pontevedra, onde os veciños demandaban que se mantivera o do centro único de Montecelo que deixara o anterior Goberno, e boa parte dos 63 centros de Primaria da lexislatura.
Sanidade deu nestes dous anos prioridade as obras. Tanto é así que o esforzo por impulsar os xenéricos do Sergas tiña como obxectivo reducir os custos en medicinas para destinalos a edificacións. Co Plan de Primaria paralizado, a lei re racionalización do gasto farmacéutico –coa que se aproba o catálogo de medicamentos que o ministerio recurriu porque excluía máis de 400 produtos que se prescriben noutras autonomías– contou co apoio do BNG a condición de impulsar o primeiro nivel asistencial. Farjas tiña previsto recortar o gasto en medicinas en 120 millóns anuais, foi rebaixando as expectativas porque, pese ao notable impulso que sufriron os xenéricos ao longo das lexislatura –Galicia estaba á cola do Estado– o listado só funcionou dous meses.
No ámbito social, os recortes aos programas de drogas ou o apoio a Red Madre como contrapunto á lei do aborto foron algúns dos aspectos máis criticados. Entre os retos inmediatos, queda sacar adiante o convenio con Povisa.

O debate sobre o hospital será o día 25 e haberá unha cadeira para Julia Rodríguez

La Voz de Galicia


O debate sobre a sanidade pública e o futuro do hospital de Monforte celebrarase finalmente o día 25. A Plataforma en Defensa dá Sanidade Pública anticipara no seu momento como a data máis probable para a celebración deste acto público a do día 28, pero tivo que adiantalo para axustar a convocatoria ás axendas dos candidatos á alcaldía.
O debate, ao que están invitados os candidatos á alcaldía de Monforte polo BNG, o Partido Popular e o PSOE, celebrarase no salón de actos da Casa dá Cultura e empezará ás oito e media da tarde.
A cabeza de lista do PP, Julia Rodríguez, anunciou hai uns días nunha rolda de prensa que non acudirá porque pensa que se trata dunha encerrona política. A pesar diso, os organizadores manteñen a invitación. De feito, segundo explicou onte Maribel García en nome da plataforma, o nome da candidata do PP aparecerá nos carteis cos que que anunciarán o debate, xunto aos de Severino Rodríguez e José Tomé , e no salón de actos haberá unha cadeira para ela por se finalmente se presenta.