13 DE MAIO DE 2010

13 DE MAIO DE 2010
13 DE MAIO DE 2010: GRAZAS!!!

NOTICIAS DA SAÚDE (EUROPA PRESS)

NOVAS DA SAÚDE

NOTICIAS GALIZA



NOVAS DE GALIZA:





23 abr 2011

HOY VAMOS DE PARIPÉ SANITARIO (por Ramón Rodríguez)

La Voz de Galicia, 11 de Abril

El problema de utilizar el manual del candidato y su video demostrativo es que se adoptan poses un tanto rígidas como negar la existencia de un problema y descalificar o desautorizar a su cabeza visible. Quieres imprimir originalidad en tu acción política y acabas como un clon de tus predecesores recurriendo a frases hechas. Una de ellas, es la palabra “paripé”, término utilizado por el presidente provincial del PP para tachar una invitación de la Plataforma Sanitaria para celebrar un debate entre candidatos sobre la situación del hospital y el área sanitaria de Monforte. Es un daño para los vecinos que un partido no rompa sus ataduras con Santiago y no colaborare en la búsqueda de soluciones.
Pero el diccionario de la RAE sitúa el origen de la palabra en el caló, la lengua del pueblo gitano. Ramón Montoya, gran guitarrista, miembro de una familia que se dedicaba a la compraventa de ganado, acudía de niño a las ferias y veía cómo, ¿realidad o leyenda?, se hacía pasar por yegua purasangre una mula flaca. Eso que en caló y en castellano coinciden en llamar camelo.
Y esto es lo que con sus declaraciones a los medios de comunicación nos intenta vender la candidata a alcaldesa: un hospital del siglo XXI “gestionado eficazmente” cuando en realidad es un flaco centro sanitario con listas de espera de escándalo, médicos que se van, un futuro sin radiólogos, UCI sin abrir, fachadas con grietas y un decreto de área sanitaria que no llega, prometido va a hacer pronto un año, por el presidente de la Xunta.

No os votamos para esto (por Ramón Rodríguez)

La Voz de Galicia -Opinión



Como diría Roberto de la TVG , «a cabeza non para». Muchos, como el presidente de la comunidad autónoma de Murcia, piensan que acabaremos pagando por ir al médico. Eso que llaman el copago sanitario o más bien el doblepago.
Cualquier mocoso contable con ordenador y ciertos políticos indolentes de ocho mil euros al mes gritan que el gasto sanitario «es insostenible».
Ya veo cómo pueden acabar siendo las cosas en el ambulatorio de Monforte: «¡Eh, no se cuele señor Manolo! ¿Tomó la tensión? Pues son dos euritos. Mujer, podías hacerme una rebaja, conseguí bajarla a 14. ¿Por qué no coge nuestro pack Azteco: análisis de azúcar, tensión y colesterol, que este mes lo tenemos solo a cinco euritos? Me lo voy a pensar, reina».
La implantación del copago sanitario es un sistema injusto y nos hundirá todavía más en la pobreza, porque ¿cómo lo harán? ¿Cobrando a la gente de esta provincia que tiene las pensiones más bajas de este país? No se atreverán. En consecuencia, a los demás, ¿nos tocará mendigar un médico o los 400.000 euros para arreglar la fachada del hospital?
Tiene que venir un abuelete de 94 años como el señor Hessel para decirnos que la peor actitud del hombre es la indiferencia. Permítanme que les diga que por esto yo no paso.
El Estado debe planificar la actividad económica general para atender a las necesidades colectivas. Es el artículo 131 de la Constitución. A ver si mamamos un poco más de Constitución y no nos contentamos con los pinchitos que dan el 6 de diciembre.


En Sanidad, aprobado alto (por Eugenio Moure)

La Voz de Galicia -Opinión



Un 6,57 para ser exactos. Esa es la nota que sobre 10 le damos los usuarios españoles al Sistema Nacional de Salud, según el barómetro sanitario correspondiente al año pasado. Con lo cual, muy lejos todavía del sobresaliente que se ponen sus responsables cuando enfáticamente nos recuerdan que en España tenemos uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, el séptimo en concreto, recurriendo eternamente a una clasificación de la Organización Mundial de la Salud del año 2000.
Esto supone que existe una falla importante entre las expectativas de los pacientes, al atribuir un amplio margen de mejora al sistema, y la visión que nos da la Administración sanitaria, habitualmente instalada en la autocomplacencia sobre dos premisas incuestionables: la accesibilidad y gratuidad totales (salvo en la prestación farmacéutica). Bien es cierto que surgen voces que con la boca cada vez menos pequeña nos avisan de los riesgos que entraña para su sostenibilidad la actual coyuntura económica.
Nuestro sistema de salud es muy alabado fuera de nuestras fronteras por su alta tecnificación, sus excelentes recursos humanos, la amplia cartera de servicios, pero, especialmente, porque todos los pacientes son bienvenidos, sean ciudadanos europeos haciendo turismo sanitario, o inmigrantes ilegales buscando esa solidaridad sanitaria que aquí ofrecemos altruistamente a quien la demande. La barra libre se ha ido ampliando al mismo ritmo que como país nos hacíamos más ricos.
El problema surge cuando de repente la crisis nos baja de la nube, obliga a reducir el gasto público de forma inopinada (con la sanidad como principal diana) y los mercados aprovechan nuestro galopante déficit público para hacernos más vulnerables socialmente. Llegan así las rebajas, más o menos disfrazadas como medidas de priorización de las prestaciones, aunque sin ambages, como ocurre últimamente en Cataluña, ya se abordan recortes presupuestarios del 10%.
Es innegable que nuestro sistema de salud se encuentra en una encrucijada. Los gestores exigen una inyección presupuestaria adicional mediante instrumentos de financiación finalista (según el reciente informe Soria). Los pacientes demandan más transparencia y participación (conclusión principal del último congreso de atención al usuario de la sanidad). Los profesionales, menos burocracia. La reválida está servida. Habrá que esperar al próximo barómetro sanitario para comprobar si la superamos.


22 abr 2011

Ajuste duro en toda la sanidad pública, 'tocada' por la crisis

Con la vista puesta en los recortes catalanes, la Xunta esgrime un plan ordenado de racionalización que en Galicia opera "desde el minuto 1 de legislatura"//La "responsabilidad en la gestión" esconde para otros la descapitalización del sistema 

 

El Correo Gallego


Cuatro meses después del cambio de Gobierno en la Generalitat, el sistema de salud catalán se enfrenta a un drástico plan de ajuste que exige la reducción de entre el 8 y el 16% del gasto en los casi 80 centros sanitarios de su red. La finalización de contratos eventuales, el cierre de quirófanos durante la tarde, el aplazamiento de obras, el alquiler de instalaciones o la dilatación de plazos entre segundas visitas médicas son algunas de las medidas esbozadas por las gerencias para dar respuesta a las duras exigencias presupuestarias, que obligan a reducir el gasto en unos 950 millones de euros. Con la oposición a los recortes ya en la calle, y en un intento de reconducir la explosión informativa, el consejero de Salud ha asegurado que en los planes que se concretarán en los próximos días el Govern "no cruzará la línea roja que afecte a la calidad del servicio", apuntando que el principal impacto para el usuario se vivirá en las listas de espera, que necesariamente tendrán que alargarse.
El crecimiento sostenido del gasto sanitario, asociado al éxito clínico de una asistencia cada vez más capaz, choca ahora con una crisis financiera que impone el ahorro y obliga a pisar el freno. La urgencia en los planes de ajuste de la Generalitat sitúa el foco en Cataluña, pero todas las autonomías han iniciado medidas para contener una factura, la sanitaria, que absorbe entre el 30 y el 40% de sus presupuestos. Las cuentas para la sanidad de las CCAA han bajado en 2011 una media del 4,1% (-4,9 en Galicia) y la gestión de los recursos ha cobrado un nuevo protagonismo, empujando a las autonomías a explorar fórmulas de ahorro.
Las administraciones fiscales exigen recortes rápidos y la orden -sostiene un informe elaborado por PwC con la coordinación de los exministros de Sanidad Ana Pastor y Julián García Vargas- se aplica ahora a un sector, el sanitario, históricamente marcado "por un cierta desconsideración hacia el presupuesto" y "un cierto abuso del carácter de bien preferente". El documento, que cifra el déficit de la sanidad entre el 10 y el 15% de los presupuestos asignados por las comunidades autónomas (en torno a los 15.000 millones de euros), analiza así una tradicional "impotencia" de los departamentos de Hacienda en el control de gasto sanitario; una idea que concuerda con las siete inyecciones de financiación adicional que ha necesitado el sistema sanitario en democracia, la última en 2005 con la Conferencia de Presidentes.
En Galicia, la Consellería de Pilar Farjas asiste al reajuste catalán con la seguridad de haber actuado con previsión "desde el minuto uno de la legislatura". En el verano de 2009, cuatro meses después de la toma de posesión del nuevo Gobierno, Sanidade apostaba por elevar el rendimiento del horario ordinario en los hospitales del Sergas y anunciaba la reorganización de la actividad extraordinaria de tarde. La limitación impuesta a las horas extra -el primer año de aplicación cerraría con un balance de 6.844 cirugías menos- se acompañaba por una gestión de las listas por prioridad clínica, que a principios de 2010 se traducía en un repunte de nueve días en el tiempo medio de espera. "No queremos gestionar medias aritméticas, sino pacientes de acuerdo a la gravedad de su patología y sus circunstancias clínicas y sociales", explicaba la conselleira insistiendo en que había llegado el momento de gestionar cada euro.
En su primer verano al frente de la Consellería, Farjas iniciaba también una campaña escalonada de promoción de los medicamentos genéricos (equivalentes a las marcas innovadoras pero más baratos por no estar sujetos a patente), que a finales de 2010 se completaba con el catálogo priorizado de medicamentos -recurrido por el Gobierno estatal y paralizado cautelarmente por el Tribunal Constitucional-, en una apuesta decidida por concentrar la financiación pública en las versiones más eficientes de 34 grupos de medicamentos equivalentes, avalada por una ley del Parlamento autonómico.
La gestión de Sanidade en los dos años y medio de Gobierno del PPdeG ha incluido también una apuesta por la captación de capital privado como herramienta para revitalizar el sector y no frenar la construcción de infraestructuras, y la redefinición de los proyectos del Bipartito para los nuevos hospitales de Pontevedra y Vigo. La unión de empresas liderada por Acciona y Puentes y Calzadas recibía a comienzos de año el proyecto del hospital de Vigo, el primero que en Galicia recurrirá a la fórmula del pago aplazado ya rodada en Madrid o Valencia.
Estas y otras actuaciones, como el impulso de una plataforma logística para optimizar las compras, las instrucciones de ahorro en el gasto corriente o la revisión de los tratamientos de pacientes polimedicados, son, según fuentes de Sanidade, pasos en la buena dirección, iniciados desde 2009 y comprendidos por el usuario, que hoy están permitiendo a la sanidad gallega "una situación de adelanto en solvencia sobre las demás comunidades que no han tomado medidas y que parece que ahora lo están teniendo que hacer de forma más drástica".
Es cierto, coincide la Asociación para a Defensa da Sanidade Pública (ADSP), que en Galicia los planes de contención del gasto sanitario arrancaron antes que en Cataluña y transcurren de modo ordenado, pero a ojos de esta plataforma -convocante de la manifestación de noviembre de 2010 contra la intervención de capital privado en la construcción de los centros sanitarios y el deterioro del sistema público-, el objetivo de estas actuaciones no es la sostenibilidad del sistema público, sino su "descapitalización".
"En Cataluña se está hablando de cerrar quirófanos por la tarde, pero es que aquí ya vivimos ese cierre con la excusa de la perversidad del sistema de peonadas; vimos la no renovación de trabajadores hospitalarios, la paralización del Plan de Mellora da Atención Primaria, la supresión de guardias de presencia física de Radiología en los hospitales comarcales, la cesión de servicios de diálisis a una fundación privada, el atraso de la construcción de los hospitales de Vigo y Pontevedra -que pasarán a costar cuatro veces más que en los planes del Bipartito al dar entrada al capital privado- o la paralización de los planes directores de Ourense, Santiago o A Coruña", apunta Manuel Martín, médico de familia del Sergas y portavoz de la ADSP.
"El problema -añade- es que está claro lo que se pretende: hacer de la sanidad pública un negocio muy lucrativo". "Esa es la agenda oculta: desmontar el sistema público para abrir expectativas de negocio a los seguros privados. Eso es lo que pretende el Gobierno catalán poniendo al frente de la Consejería de Salud a un directivo de la patronal de la sanidad concertada", sostiene.

 

SIETE ÁREAS DE TRABAJO ABIERTAS POR LA CONSELLERÍA DE SANIDADE


REDUCCIÓN DEL GASTO FARMACÉUTICO
Catálogo de medicamentos y promoción de genéricos.
En diciembre de 2010 el Parlamento gallego aprobó la ley de racionalización que ordenó la creación de un catálogo priorizado de fármacos que, salvo excepciones, limita la cobertura pública a las presentaciones más económicas en 34 grupos de medicamentos equivalentes. Pese a la suspensión cautelar, indica Sanidade, la prescripción de medicamentos genéricos se mantuvo en marzo en el entorno del 30%, permitiendo un ahorro de 29 millones en los tres primeros meses del año. El ahorro anual se estima en 90 millones.
Compra hospitalaria. El Sergas adjudicó por tres millones de euros anuales el suministro sucesivo de medicamentos administrados por vía parenteral a los hospitales gallegos, con un ahorro estimado de 1,2 millones en los dos años de contrato. La compra centralizada de absorbentes urinarios para hospitales y residencias sociosanitarias permite también cinco millones de ahorro/año.
Revisión del tratamiento de polimedicados. Sanidade ha iniciado un programa para revisar las hojas de medicación de pacientes polimedicados con el objetivo de detectar duplicidades o posibles incompatibilidades. La revisión de tratamientos implicará seguridad y ahorro.

PLATAFORMA LOGÍSTICA
El Sergas
trabaja en el diseño de una plataforma logística para ganar eficiencia en la gestión de compras. Esta plataforma logística centralizada, explica la Consellería de Sanidade, "incluirá os procesos de almacenaxe, preparación de pedidos e subministración ao punto final de consumo de material funxible sanitario". Con su puesta en marcha lleva aparejado, según apunta la Consellería, un ahorro potencial de cerca de 200 millones de euros en diez años.

TARIFA DE CONCIERTOS
Entre las medidas
emprendidas para la contención del gasto, la Consellería que encabeza Pilar Farjas subraya también la congelación de la cuantías totales aplicados a los centros privados concertados que colaboran con el Servizo Galego de Saúde (Sergas) en la actividad asistencial. Las tarifas aplicadas se rebajaron hasta un 5%, "cumprindo coa obriga legal dos reais decretos establecidos polo Goberno de España".

PLAN DE INFRAESTRUCTURAS
El Plan de Modernización
de Infraestructuras Sanitarias 2010-2013 ha apostado por la colaboración con las entidades financieras y el capital privado como fórmula "para reactivar la economía e o emprego a través da inversión en infraestructuras sanitarias públicas". La Consellería expone que este modelo, apoyado en el pago aplazado, "permite anticipar inversión que, doutro xeito, retrasaríase no tempo máis de 15 anos". El plan prevé movilizar 1.000 millones de euros.

RECORTE DEL GASTO CORRIENTE
El Plan de Austeridade
no Gasto Corrente, de aplicación en todas las dependencias administrativas de la Administración sanitaria, comprende medidas de ahorro en la actividad diaria de los centros de trabajo que van desde el consumo de luz o papel, los servicios de correos o el material de oficina. La Consellería indica que "poden acadarse importantes niveis de aforro e eficiencia cun mínimo impacto orzamentario para a súa implantación".

ACTIVIDAD EXTRAORDINARIA
Desde los primeros meses
de Gobierno, Sanidade revisó la concesión de actividad extraordinaria a los centros, con el objetivo de reservarla a necesidades puntuales y con la vista puesta en incrementar el rendimiento de los quirófanos en horario ordinario. Según datos de la Consellería, el nivel de aprovechamiento del turno de mañana era del 63% cuando el PPdeG llegó a la Xunta en 2009 y al cierre de 2010 se aproximaba al 75% del estándar estatal.

INSPECCIÓN SANITARIA
Las prioridades
marcadas a la inspección sanitaria en 2011-2013 apuntan al control de la prestación farmacéutica, de la incapacidad temporal y de los supuestos de terceros obligados al pago de las atenciones o prestaciones sanitarias facilitadas por el Sergas, por ser tres de los "ámbitos nos que se observou maior marxe de manobra para contribuír a unha xestión máis eficiente". Los ingresos recuperados volverán al servicio público.

 

El presupuesto disminuye y la deuda no cesa
Según recoge el estudio Diez temas candentes de la sanidad española para 2011, el déficit de la sanidad ronda los 15.000 millones, con Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana como comunidades con mayor nivel de deuda. El recorte aplicado por las CCAA en 2011 al presupuesto sanitario (superior al 7% en Extremadura, Cantabria y Canarias) preocupa a los autores del estudio, dado que "el año anterior se generó una deuda histórica con un presupuesto mayor".

El presupuesto de la sanidad gallega cae un 4,9% con respecto a 2010. Representa más del 30% del Orzamento Xeral de la Xunta.

Los nuevos copagos como debate recurrente
La urgencia por contener el déficit público despierta periódicamente el debate sobre la posibilidad de introducir nuevos copagos en la sanidad pública (en España sólo se participa directamente en el precio de la prestación farmacéutica). Los expertos alertan de que el pago individual es ineficaz para frenar el uso innecesario del sistema, crea problemas de equidad, penaliza a los enfermos y consume buena parte de los beneficios en la infraestructura de recaudación.

Os recortes en Sanidade

Cando o PP ocupou o poder na Xunta, no ano 2009, realizou unha brusca paralización das melloras que se tiñan impulsado nos catro anos previos en materia sanitaria. 

 

Galicia Confidencial

 

Situaron como xerenta do Sergas unha persoa procedente da sanidade privada e fixeron un discurso monocorde baseado en só dous argumentos: a sostibilidade do sistema está en risco, cómpre reducir o gasto.
A crise económica foi a escusa para levar a cabo un profundo recorte na sanidade pública. Baixaron os orzamentos sanitarios por primeira vez na historia autonómica, anularon o Plan de Mellora de Atención Primaria, rebaixaron a actividade de tarde nos hospitais e reduciron á metade os investimentos en innovación tecnolóxica e renovación dos centros sanitarios. Ao mesmo tempo foron fabricando espazos de negocio privado a expensas do orzamento público, utilizando nesta ocasión o financiamento e xestión privada da construción dos hospitais. Os defensores da sanidade pública uniron as súas forzas en dezaseis plataformas (integradas todas en SOS Sanidade Pública) que teñen impulsado manifestacións multitudinarias en diversas localidades.
Cando a dereita catalá, capitaneada por Artur Mas, recuperou o poder na Generalitat utilizou, no terreo sanitario, os mesmos argumentos e semellante estratexia. Nomearon conselleiro a Boi Ruíz, presidente da patronal hospitalaria e defensor da sanidade privada e do copago. As primeiras medidas non tardaron en chegar. Recortaron o gasto na sanidade pública en 1.000 millóns (un 10% respecto do 2010); os hospitais van perder entre 1.000 e 2.000 camas e un número indeterminado de quirófanos; máis de 5.000 traballadores poden perder o emprego, segundo os sindicatos. Nestes días pasados houbo protestas: milleiros de persoas saíron á rúa por entender que se está a poñer en risco o futuro da sanidade, a educación e os servizos sociais, os piares do estado do benestar.
Trinta entidades da sociedade civil asinaron un manifesto (¡Basta de recortes!) e preparan unha mobilización masiva para maio pois entenden que detrás destes recortes hai unha estratexia deseñada para dar maior entrada a actores privados no sistema público. A dereita sempre ten claro o obxectivo. O que lles preocupa non é garantir os servizos. O que de verdade importa é o negocio. Como decía El Roto nunha viñeta: "¡Baixarémosvos os salarios, quitarémosvos dereitos, levarémos a pasta e aínda nos votaredes!"..


 

O axuste sanitario xa está en marcha

Coa vista posta na tesoirada catalá, a Xunta esgrime un plan ordenado de racionalización que en Galicia opera "desde o minuto 1 da lexislatura". A "responsabilidade na xestión" que defende Farjas esconde para os críticos "un negocio lucrativo" 

 

Galicia Hoxe


Catro meses despois do cam­bio de Goberno na Generali­tat, o sistema de saúde catalán enfróntase a un drástico plan de axuste que esixe a redución de entre o 8 e o 16% do gasto nos case 80 centros sanitarios da súa rede. A finalización de contratos eventuais, o peche de quirófa­nos durante a tarde, o apraza­amento de obras, o alugueiro de instalacións ou a dilatación de prazos entre segundas visitas mé­dicas son algunhas das medidas esbozadas polas xerencias para dar resposta ás duras esixen­cias orzamentarias, que obrigan a reducir o gasto nuns 950 millóns de euros. Coa oposición ós recortes xa na rúa, e nun intento de reconducir a ex­plosión informativa, o conselleiro de Saúde asegurou que nos plans que se concretarán nos próximos días o Govern "non cru­zará a liña vermella que afecte á calidade do servizo", apuntando que o principal impacto para o usuario vivirase nas listas de espera, que necesariamente terán que alongarse.
O crecemento sostido do gasto sanitario, asociado ó éxi­to clínico dunha asistencia cada vez máis capaz, choca agora cunha crise financeira que impón o aforro e obriga a pisar o fre­o. A urxencia nos plans de axuste da Generalitat sitúa o foco en Cataluña, pero todas as autonomías iniciaron medi­das para conter unha factura, a sanitaria, que absorbe entre o 30 e o 40% dos seus orzamentos. As contas para a sanidade das CCAA baixaron en 2011 unha media do 4,1% (-4,9 en Gali­cia) e a xestión dos recursos cobrou un novo protagonismo, empuxando as autonomías a explorar fórmulas de aforro.
En Galicia, a Consellería de Pilar Farjas asiste ó reaxuste ca­talán coa seguridade de actuar con previsión "desde o minuto un da lexislatura". No verán de 2009, catro meses despois da toma de posesión do novo Goberno, Sanidade apostaba por elevar o rendemen­to do horario ordinario nos hospitais do Sergas e anunciaba a reorganización da actividade extraordinaria de tarde. A limi­tación imposta ás horas extra -o primeiro ano de aplicación pecharía cun balance de 6.844 cirurxías menos se acompañaba por unha xestión das listas por prioridade clínica, que a principios de 2010 traducíase nun repunte de nove días no tempo medio de espera. "Non queremos xestio­nar medias aritméticas, senón pa­cientes de acordo á gravidade da súa patoloxía e as súas circunstan­cias clínicas e sociais", explicaba a conselleira insistindo en que chegara o momento de xes­tionar cada euro.
No seu primeiro verán á fronte da Consellería, Farjas iniciaba tamén unha campaña gradua­da de promoción dos medica­mentos xenéricos (equivalentes ás marcas innovadoras pero máis baratos por non estar suxeitos a patente), que a finais de 2010 se completaba co catálogo priorizado de medicamentos -re­corrido polo Goberno estatal e paralizado preventivamente polo Tribunal Constitucional-, nunha aposta decidida por concentrar o financiamento público nas versións máis eficientes de 34 grupos de medicamentos equi­valentes, avalada por unha lei do Parlamento autonómico.
A xestión de Sanidade nos dous anos e medio de Goberno do PPdeG incluíu tamén unha aposta pola captación de capital privado como ferramenta para revitalizar o sector e non frear a construción de infraes­tructuras, e a redefinición dos proxectos do Bipartito para os novos hospitais de Pontevedra e Vigo. A unión de empresas lide­rada por Acciona e Puentes e Cal­zadas recibía a comezos de ano o proxecto do hospital de Vigo, o primeiro que en Galicia recorrerá á fórmula do pago aprazado xa rodada en Madrid ou Valencia.
É certo, coincide a Asocia­ción para a Defensa da Sanidade Pública (ADSP), que en Galicia os plans de contención do gasto sa­nitario arrincaron antes que en Cataluña e transcorren de modo ordenado, pero a ollos desta pla­taforma -convocante da mani­festación de novembro de 2010 contra a intervención de capital privado na construción dos centros sanitarios e a deterioración do sistema público-, o obxectivo destas actuacións non é a sustentabilidade do sistema público, senón a súa "descapitalización".
"En Cataluña estase falando de pechar quirófanos pola tarde, pero é que aquí xa vivimos ese peche coa escusa da perver­sidade do sistema de peonadas; vimos a non renovación de tra­balladores hospitalarios, a para­lización do Plan de Mellora da Atención Primaria, a supresión de gardas de presenza física de Radioloxía nos hospitais co­marcales, a cesión de servizos de diálese a unha fundación priva­da, o atraso da construción dos hospitais de Vigo e Ponteve­dra -que pasarán a custar catro veces máis que nos plans do Bipartito ó dar entrada ó capi­tal privado- ou a paralización dos plans directores de Ourense, Santiago ou A Coruña", apunta Ma­nuel Martín, médico de familia do Sergas. "O problema é que está claro o que se pretende: fa­cer da sanidade pública un ne­gocio lucrativo", sentencia.

Un déficit duns 15.000 millóns
As administracións fiscais esixen recortes rápidos e a orde -sostén un informe elaborado por PwC coa coordinación dos exministros de Sanidade Ana Pastor e Julián García Vargas- aplícase agora a un sector, o sani­tario, historicamente marcado "por un certa desconsideración cara ó orzamento" e "un cer­to abuso do carácter de ben pre­ferente". O documento cifra o déficit da sanidade entre o 10 e o 15% dos orzamentos asig­nados polas comunidades (uns 15.000 millóns de euros).


21 abr 2011

Muere un coruñés que narró en su blog su espera para un trasplante

Las bitácoras vecinales, de luto por el fallecimiento del bloguero Iván Rocha

La Voz de Galicia



Aireandome.com registró ayer su última entrada. Al contrario que en la mayoría de las anteriores, no pudo ser el autor del blog el que escribió el comentario, sino que lo hizo su hermano. Porque el apasionante y detallado relato que Iván Rocha fue colgando a diario en Internet desde el pasado 4 de febrero tuvo, desafortunadamente, un triste desenlace.
Rocha, coruñés de Novo Mesoiro, de 40 años, decidió hace dos meses largos narrar en la Red la situación a la que le había tocado enfrentarse: a principios de año entró en lista de espera para someterse a un doble trasplante pulmonar que le serviría para continuar luchando contra un cáncer que le diagnosticaron en el 2006. La intervención quirúrgica se llevó a cabo entre el martes y ayer mismo en el Hospital Universitario A Coruña, pero Iván no logró superarla. En los últimos días su estado había empeorado, y desde el 12 de abril era su mujer, Silvia, la que informaba de su evolución.

«Mensaje en una botella»
«En los últimos meses también pensaste en los que puedan venir tras de ti, en aquellos que pudieran tener una enfermedad como la tuya, a los que les enviaste un mensaje en una botella, como titulaste una entrada de este blog», contaba ayer José Luis, su hermano, en el post antes citado. Y es que Iván quiso que su experiencia pueda servir de ayuda a otros que pasen por la situación que a él le tocó vivir, y entre los comentarios en los que describía su día a día también dedicó parte de su tiempo a explicar en qué consistían las pruebas que le realizaban sus médicos y todo el proceso de convalecencia.
En la página web insertó todo tipo de información acerca de su enfermedad y de los tratamientos y procedimientos quirúrgicos a los que se sometería. En esta recopilación pueden verse desde gráficos hasta vídeos, e incluso algunos resultados de las pruebas que le fueron practicadas, con sus correspondientes explicaciones. Asimismo, iba recogiendo los avances médicos más recientes e informaba de las conferencias en las que participaban los facultativos que lo atendían. Por ejemplo, el pasado 3 de marzo anunciaba la charla que daría al día siguiente José María Borro, jefe del programa de trasplante pulmonar y del servicio de cirugía torácica del Chuac, dentro del ciclo Luns con ciencia, que programa la Domus coruñesa.
Al propio Borro se refería ayer José Luis Rocha en el Aireandome.com para mostrarle su gratitud, de la misma forma que a «Susana Pérez, y al doctor Ossola, del Cibir (Logroño)», o a «la doctora Isabel Otero, neumóloga», o «a Covadonga, coordinadora de trasplantes», o «a todos los médicos, enfermeros y auxiliares de la Planta 11 de Neumología», entre una larga lista de personal del complejo hospitalario coruñés que atendió a su hermano a lo largo de su enfermedad.

Fundador del blog de Mesoiro
Ayer, muchos blogs de la ciudad mostraron su duelo por la desaparición de Iván Rocha. Especialmente el de Novo Mesoiro, del que fue fundador y desde el que se le describía como un «vecino involucrado [...], luchador fuerte y optimista que transmitía una energía y unas ganas de vivir infinitas». Y se ponía de relieve el mensaje que lanzó Iván a través de Internet, que «sin duda ayudará a muchos a no perder nunca la esperanza», destacaba.
La bitácora del barrio de Los Rosales mostraba también ayer su «gran dolor» por el fallecimiento de «nuestro comentarista y amigo Iván», mientas que la del Ventorrillo titulaba así su última entrada: «Los blogs vecinales estamos de luto: Iván Rocha ha fallecido». Y lo describía como «un luchador, un ejemplo contra la adversidad y que lo dio todo por su barrio, Novo Mesoiro».

Misa
Iván Rocha será incinerado esta tarde, a las dos, en el tanatorio Servisa, donde se ha instalado la capilla ardiente. Media hora antes se celebrará una misa por su alma en la capilla de la misma funeraria.



20 abr 2011

El gasto farmacéutico baja un 13,6% en marzo en Galicia

Aumentan las recetas facturadas un 3,4%


El desembolso medio por receta cae en 16,5 euros en la Comunidad gallega, por encima de la media nacional

 

Europa Press


El gasto farmacéutico se redujo en un 13,61 por ciento en Galicia el pasado mes de marzo con respecto al mismo mes de 2010, situándose en los 72.947.367 euros, lo que supone un descenso interanual del 4,11 por ciento, según los datos sobre gasto por receta oficial remitidos a la Dirección General de Farmacia y Productos Sanitarios del Ministerio de Sanidad por las comunidades autónomas.
   En cuanto al número de las recetas facturadas, éste aumentó un 3,46 por ciento en Galicia, hasta las 5.858.034 prescripciones el mes pasado, lo que sitúa el acumulado interanual en una subida del 2,82 por ciento.
   Por su parte, el gasto medio por receta ha caído en 16,5 euros en Galicia el mes pasado respecto al mismo periodo del año anterior, por encima de la media nacional (-15,73%), al pasar de los 14,91 a los 12,45 euros.
   En España, el desembolso en farmacia bajó un 12,68 por ciento el pasado marzo respecto al mismo mes del año anterior, situándose en los 978.696.162 euros, lo que hizo que el crecimiento interanual experimentara un descenso del 5,77 por ciento,
   El gasto medio por receta del pasado marzo bajó un 15,73 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, por lo que el crecimiento interanual del gasto medio por receta descendió un 8,59 por ciento.
   Por su parte, el número de recetas facturadas en marzo --un total de 86.309.698-- creció un 3,62 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, lo que sitúa el aumento interanual en el 3,09 por ciento.

COMUNIDADES
   Por comunidades autónomas, las que más redujeron el gasto son Aragón (-18,81%), La Rioja (-16,06%), Castilla La Mancha (-14,88%), y Cantabria (-14,11%). Por el contrario, las que menos descenso han conseguido son Ceuta (-2,19%), Baleares (-5,56%), Murcia (-7,22%) y Navarra (-7,37%). No obstante, todas las autonomías presentan un descenso en esta cifra de gasto.
   Sanidad destaca el dato mensual de Galicia (-13,61%), está "al nivel de otras comunidades como Canarias, Cataluña, Extremadura, Comunidad Valenciana y Madrid". "En los tres primeros meses de 2011 Galicia ha logrado un ahorro de 29 millones de euros (12,10%). El nivel más alto de ahorro lo ha conseguido gracias a la nueva orden de precios y sin la aplicación del catálogo gallego", indicaron.
   Para el ministerio de Leire Pajín, el nuevo descenso del gasto farmacéutico experimentado en el mes de marzo demuestra que continúa "la tendencia descendente fruto de las medidas adoptadas por el Gobierno para reducir el gasto público en materia farmacéutica".
   "No en vano --resaltan--, el ejercicio 2010 se cerró con un descenso del gasto farmacéutico interanual del 2,36 por ciento, cuando al inicio de la anterior legislatura crecía por encima del 10 por ciento", señala.
   El pasado 1 de junio entraron en vigor las deducciones del 7,5 por ciento --el 4% en el caso de los medicamentos huérfanos-- aplicadas a los medicamentos que se han dispensado con cargo a fondos públicos no siendo genéricos ni estando afectados por el sistema de precios de referencia.
   Asimismo, el pasado 1 de julio entraron en vigor los nuevos precios de los genéricos acordados por el Real Decreto-ley 4/2010 de 26 de marzo. El 1 de agosto también entraron en vigor los nuevos precios de los productos sanitarios con una rebaja del 7,5 por ciento con carácter general y del 20 por ciento en el caso de los absorbentes para la incontinencia de orina.


  

O 54,5% dos fogares galegos recorreu en 2008 á sanidade privada

Europa Press


El 54,5 por ciento de los hogares gallegos recurrió de alguna forma en 2008 al pago de bienes y servicios sanitarios privados, y gastó, de media, 916,4 euros, según datos de la Encuesta de condiciones de vida de las familias realizada por el Instituto Galego de Estatística (IGE).    El gasto más frecuente, dentro de los sanitarios, es el recurso a consultas médicas fuera de la sanidad pública, que utilizaron en 2008 el 32,4 por ciento de los hogares gallegos. Éste es también, en términos anuales, el concepto menos costoso dentro de los bienes y servicios médicos, con un coste medio de 395,2 euros en 2008.
   Casi tan frecuente, y empleado por un 31,4 por ciento de los hogares, es la compra de bienes sanitarios, como prótesis, gafas o audífonos, según consta en el estudio. En este concepto, los hogares desembolsaron 428,2 euros de media. Asimismo, un 11,8 por ciento de los hogares recurrió a servicios médicos privados, con un desembolso por término medio de 1.356,6 euros.
   Además, el 8 por ciento de los hogares gallegos recurrió a seguros médicos privados, que tienen, en la Comunidad gallega, un coste medio de 959,4 euros anuales.
   Por otra parte, las rentas altas recurren más a servicios sanitarios privados y realizan un desembolso mayor. Así, mientras en los hogares con ingresos inferiores o iguales a 1.000 euros mensuales sólo optan por la sanidad privada en el 34,8 por ciento de los casos, con un importe medio anual de 577 euros, en aquellos que perciben más de 4.000 euros mensuales el porcentaje asciende al 77,1 por ciento y el gasto medio a 1.500 euros anuales.

EDUCACIÓN
   Según el IGE, tres de cada diez hogares gallegos realizan algún gasto en educación, un ámbito al que dedican 1.943 euros anuales de media. La cifra aumenta en el 8,7 por ciento de los hogares que destinan parte de su capital a financiar estudios superiores: dedican 3.750 euros/año a este concepto.
   El importe asciende a 3.303,5 euros por alumno, de los que la educación se lleva 2.364 si el estudiante tiene que costearse este concepto. Por su parte, el gasto medio en educación no superior desciende hasta los 1.083,3 euros anuales, y el gasto por estudiante fue de 794,6 euros.
   En cuanto a la concurrencia a los diversos tipos de centro, el 72,2 por ciento de los hogares gallegos sólo gasta en centros públicos, el 21,8 por ciento lo hace en concertados y el 3,4 por ciento en privados. El 2,6 restante tiene gastos en centros de varias titularidades.
ECONOMÍA
   El 52,3 por ciento de los hogares gallegos ha manifestado a los entrevistadores del IGE que los gastos mensuales (pago de hipoteca o de alquiler, agua, luz y comunidad, devolución de préstamos) suponen "una carga pesada". El 43,9 opina que constituyen una "carga razonable" y sólo el 3,8 por ciento cree que los gastos mensuales no son una carga apreciable.  De media, el coste mensual del agua corriente en un hogar gallego es de 15 euros y el de la electricidad, de 40.
   En cuanto a la morosidad, el 96,6 por ciento de los hogares gallegos no ha declarado retrasos en el pago de ningún recibo. El 6,3 por ciento de los que tienen alquiler, sin embargo, admiten haberse atrasado en el pago del arriendo.
   En relación a otro tipo de gasto, el IGE recoge que el 13,4 por ciento de los hogares gallegos realizaron aportaciones a organizaciones no gubernamentales (ONGs), por un valor medio al término del año de 205,3 euros; el 9,6 por ciento compraron productos ecológicos; y el seis por ciento, productos de comercio justo.

El gasto medio de las familias gallegas en la sanidad privada asciende a 916 euros anuales  (Redacción Médica)

 

19 abr 2011

Una sanidad cada vez más privada

Los tres hospitales que Aguirre está construyendo los gestionan empresas - La crisis ha impedido cumplir los compromisos electorales de la legislatura - En Galicia se sigue el mismo camino.

La espera diagnóstica máxima de 40 días no se ha puesto en marcha
El Ejecutivo ha inaugurado 13 de los 55 centros de salud prometidos
Aguirre asegura que no aplicará el copago mientras sea presidenta
Sanidad ha renunciado a construir el hospital de Carabanchel

El País


Esperanza Aguirre no esconde su predilección por la colaboración entre el sector público y el privado. Todo lo contrario. Además, lo ha demostrado con hechos, poniendo en práctica esa filosofía en todas las parcelas en las que ha tenido ocasión de hacerlo. Solo así se entiende cómo ha podido cambiar tanto el panorama de la sanidad pública madrileña en solo ocho años. Cuando Aguirre llegó a la presidencia de la región encontró una veintena de hospitales de gestión enteramente pública. La Administración se encargaba de contratar a médicos y enfermeras y también a celadores y administrativos. Pero el modelo sanitario ha dado un vuelco: hoy, uno de cada cuatro hospitales es de gestión privada, total o parcialmente. Y se sigue ahondando en el modelo, ya que los tres hospitales actualmente en obras (Collado Villalba, Móstoles y Torrejón) estarán gestionados solo por empresas.

Durante esta legislatura se ha privatizado el sistema de citas médicas -el Gobierno pagará 400 millones en cuatro años por la gestión de un centro de llamadas de citaciones de las que antes se ocupaban empleados públicos- y los análisis clínicos de más de un millón de madrileños, lo que se tradujo en el cierre de tres laboratorios públicos. Los nuevos hospitales funcionarán como el de Valdemoro, la traslación a Madrid del modelo Alzira valenciano. Alzira inauguró en 1999 el primer centro público gestionado por una empresa bajo concesión administrativa, la misma fórmula de las autopistas de peaje. El sector privado construye, equipa y contrata al personal, y la Administración le paga un canon anual por la atención sanitaria de sus ciudadanos. Es decir, se desentiende de la gestión directa.
Esos tres hospitales que empiezan a tomar forma en polvorientos descampados ejemplifican las dificultades que ha tenido Aguirre esta legislatura para cumplir sus compromisos. De hecho, las grandes promesas electorales se han quedado en eso, en promesas. Construiré cuatro hospitales nuevos, dijo. No solo no ha podido inaugurar ninguno antes de la campaña, sino que ha tenido que rebajar expectativas. Ha renunciado al cuarto, el de Carabanchel, en los terrenos de la antigua cárcel, y a cambio ha firmado un acuerdo con Defensa para el uso civil del hospital militar Gómez Ulla. Un parche, le afean los vecinos de Carabanchel y Latina, los dos distritos más populosos de la capital, que hasta ahora tenían que desplazarse entre cinco y siete kilómetros para ir al Clínico o al 12 de Octubre.
Aguirre prometió también 55 nuevos centros de salud, pero a los pocos meses esa cifra dejó de aparecer en los actos públicos y discursos oficiales. Según el cálculo de este periódico -la Consejería de Sanidad no proporcionó el dato-, solo ha inaugurado 13, algunos pagados por el Plan E y casi todos sustituciones de edificios que se habían quedado obsoletos. La atención primaria ha sufrido los rigores de la crisis. Pese a ser la puerta de entrada al sistema, la que resuelve el 90% de los problemas de salud, su presupuesto ha caído año a año. En 2011 sus recursos disminuyen un 0,78% con respecto al año anterior, mientras el presupuesto sanitario global crece un 0,66%. La comparación con lo que aumenta el gasto en conciertos con clínicas privadas también deja claro por dónde van los tiros. La asistencia externalizada sube un 5,7%.
Los 420 centros de salud han vivido en los últimos meses muchos cambios derivados también de una promesa electoral: la libertad de elección en sanidad. Un éxito, según repite el consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, pero un quebradero de cabeza para los profesionales sanitarios, que han visto cómo la decisión que lleva aparejada, el área única, ha aumentado la saturación, la burocracia y el abuso por parte de algunos ciudadanos. El Gobierno de Aguirre aprobó la ley con la oposición unánime de los profesionales, los partidos políticos y los sindicatos.
En el balance de las promesas electorales hay mucho más en el debe que en el haber. Aguirre se comprometió a limitar la lista de espera diagnóstica a un máximo de 40 días (15 en caso de enfermedad grave, como el cáncer), del mismo modo que en los comicios de 2003 prometió -y lo consiguió de manera oficial, pero utilizando tretas para contabilizar a los enfermos en espera que provocaron que el Ministerio de Sanidad expulsara a Madrid del cómputo nacional- reducir la espera quirúrgica a 30. Con la legislatura ya terminada, la espera para una cita con el especialista o para realizarse una prueba es muy variable y no se ha fijado ningún máximo. Sanidad asegura que la media de espera para pruebas y consultas es de 21,5 días. Cuando se hizo la promesa, la Consejería de Sanidad aseguró que para conseguirlo haría falta "el esfuerzo inestimable de los profesionales sanitarios y no sanitarios" y "un refuerzo presupuestario". Ahí debe de estar la clave.
Pese a las restricciones presupuestarias, Aguirre insiste en que, mientras ella sea presidenta, no implantará el copago en la sanidad madrileña. Los socialistas aseguran que lo tiene en su "agenda oculta". El convencimiento, o la sospecha, parte sobre todo de un informe elaborado por la Consejería de Sanidad que propone limitar o excluir prestaciones, como las comidas en los hospitales, las tiras reactivas para diabéticos y las muletas. También el copago. El texto analiza 23 prestaciones que "podrían ser potencialmente limitadas o excluidas en el futuro". Sanidad tuvo que admitir que lo habían realizado sus técnicos, pero dijo que no era "oficial".
Hasta dónde llevará Aguirre, en caso de repetir en Sol, la colaboración público-privada está por ver. Un paso más podría ser ceder los centros de salud a los hospitales de gestión privada de los que dependen. Ya ocurre en Valencia. Ser inquilina en sus propios hospitales le permite a la Administración construir varios a la vez -Aguirre levantó siete-, porque son las empresas las que ponen el dinero. A cambio, debe pagar un canon anual durante 30 o más años. Al final, ¿salen los hospitales más caros o más baratos al ciudadano, que es, en realidad, el que paga con sus impuestos?
Estudios recientes publicados en Reino Unido, con experiencia en la construcción y gestión privada de hospitales, han demostrado que acaban saliendo más caros que si los hubiera construido el Estado. Hace unos meses el Ministerio de Economía británico desveló los pagos a las empresas de todos los hospitales construidos mediante PFI (iniciativa de financiación privada). El diario The Guardian tomó el Saint James (Leeds) como ejemplo: cuando acabe la concesión, se habrá pagado cinco veces el precio original de su construcción.
Aguirre defiende que la gestión privada es más eficiente. Imposible comprobarlo a partir de los escasos datos que se divulgan. Existe un sistema de penalizaciones a las empresas si no cumplen con lo pactado. Sanidad asegura que en 2010 restó dinero del canon -poco, añade- a todas ellas. La calidad del servicio fue "elevada". Los cánones de los siete hospitales construidos a la vez en 2008 cuestan 138 millones de euros.

El reto de la informática

Las dos grandes apuestas informáticas de esta legislatura para la sanidad madrileña seguirán siendo retos en la próxima. Ni el nuevo sistema de gestión clínica AP-Madrid -que se está instalando progresivamente en los 420 centros de salud de la región- ni mucho menos la receta electrónica están en marcha. Sanidad lleva gastados millones de euros (al menos, 8,7) en versiones sucesivas de una aplicación que ha dado muchos problemas y que buena parte de los profesionales rechazan. La receta electrónica, por su parte, parece el cuento de nunca acabar. Acumula cuatro años de retraso.
La e-receta, que está demostrando ser el modo más eficaz para aligerar la carga burocrática de los médicos y disminuir el número de visitas de los enfermos, era inminente en 2007, cuando el entonces consejero de Sanidad, Manuel Lamela, presentó el proyecto de prueba piloto a un mes de las elecciones autonómicas. Dijo que "tras la evaluación de los resultados del proyecto piloto y el ajuste de las aplicaciones" llegaría "la implantación progresiva de la receta electrónica en toda la región a lo largo del año 2007".
En 2011 nada se sabe de la receta en Madrid, pese a que muchas comunidades ya la tienen (el 60% de las recetas en Cataluña ya son electrónicas). La Consejería de Sanidad no respondió cuando este periódico preguntó en qué punto está su implantación o si hay algún plan piloto en marcha.
También está pendiente la nueva aplicación que se usará en la red de centros de salud, AP-Madrid. Solo el 40% de los centros y el 67% de los consultorios locales están funcionando con ella. A diferencia del actual, este sistema está centralizado en una única base de datos que permite consultar los historiales desde cualquier parte. Los profesionales han tenido que aguantar caídas prolongadas del sistema y todo tipo de fallos que se han ido solucionando, pero que aún no permiten llevar la aplicación al 100% de la Red.

 

La sanidad madrileña